§ 00 — Portada

Hacemos software para negocios mexicanos. Con una regla: te decimos qué sí puede hacer y qué no.

Tonal Labs es un estudio mexicano de tecnología. Nos metemos con los problemas que una pequeña o mediana empresa carga a diario —la operación, lo que pide la ley, la información que hay que cuidar— y los resolvemos uno por uno, bien hechos.

§ 01 — Cómo trabajamos

Principios ···· [ Regla de casa ]

Cómo trabajamos.

Lo que ofrecemos lo desarrollamos y lo operamos nosotros. Cuatro principios con los que construimos hoy —y todo lo que venga.

§ 01.1 ···· [ Honestidad ]

Te decimos qué sí y qué no

Antes de proponerte algo, te decimos qué puede resolver y qué queda fuera. Ningún sistema serio hace milagros: preferimos decirlo de frente a venderte de más.

§ 01.2 ···· [ Privacidad ]

Solo pedimos lo necesario

Se recoge solo lo que la tarea exige, nada «por si acaso». Y los datos de tu gente son tuyos: nosotros solo operamos la herramienta que los guarda, nunca somos los dueños.

§ 01.3 ···· [ Canal ]

Por donde tu gente ya se mueve

Sin apps nuevas ni aparatos que comprar. Si tu equipo ya sabe mandar un mensaje, ya sabe usar lo que hacemos: la tecnología seria puede vivir en las herramientas de todos los días.

§ 01.4 ···· [ México ]

Pensado para México desde el día uno

Construimos desde la ley y la realidad mexicanas, no adaptamos software extranjero con un parche. Y la ley se mueve: México avanza hacia el registro electrónico de jornada en 2027.

§ 02 — La primera obra

Asistencia ···· [ WhatsApp ]

Don Checo & Conny

Nuestra primera obra: tu equipo marca entrada y salida con un mensaje de WhatsApp, y cada marca queda ligada a la anterior de modo que alterar un registro después deja rastro detectable. Tamper-evidente, no inviolable —lo decimos así, de frente—. Hoy está en pruebas internas; es la muestra de que los principios de arriba no son teoría.

Pide tu cotización

El producto tendrá su propia página, con la ficha técnica y sus límites dichos de frente.

§ 03 — Contacto

Platícanos qué le duele a tu empresa.

¿Tu operación, lo que te pide la ley o el cuidado de tu información cargan un problema que nadie te resuelve? Sin formularios ni demos agendadas por robots: un correo, y te contesta una persona.